Aunque ayer me acosté tarde y he dormido sólo tres o cuatro horillas, un partido de este calibre merecía la pena el madrugón. Era la final olímpica de baloncesto y jugaba España contra EEUU.
Hemos perdido, sí, pero los LeBron James, Kobe Bryant, Dwight Howard, Carmelo Anthony, Jason Kidd, Dwyane Wade , Chris Paul, Christ Bosh, Deron Williams, etc las han pasado putas para ganar y han necesitado de Romualdas Brazauskas (Lituania), Pablo Estevez (Argentina) y Carl Jungebrand (Finlandia), árbitros del partido, para poder alzarse con el oro.
Cuando dos equipos se juntan para jugar algo lo único que tiene que haber en común son las reglas del juego y, en este partido, EEUU ha jugado con otras reglas distintas, pasos que no se pitaban, segundos en la zona que no se pitaban, faltas en ataque que se convertían en defensa, en fin, una vergüenza.
Pero, ¡eso sí!, podemos estar bien orgullosos de este pedazo de equipo que vemos en la foto y al que tuve la suerte de ver aquí en Cáceres que se los ha puesto de corbata a los todopoderosos americanos.
Ha sido plata, sí, pero a mi, esta, me sabe a oro.
