En este último libro de la trilogía, Lisbeth Salander planea su venganza contra el hombre que trató de matarla y contra las instituciones gubernamentales que casi destruyeron su vida. Tras recibir una bala en la cabeza y ser, literalmente, enterrada viva, Lisbeth Salander, bajo una férrea supervisión en los cuidados intensivos de un hospital, se enfrenta a un juicio por tres asesinatos. Con la ayuda del periodista Mikael Blomkvist su hermana, Lisbeth Salander tendrá no sólo que probar su inocencia sino que también deberá identificar y denunciar a los políticos corruptos que permitieron a ciudadanos libres de Suecia convertirse en víctimas de abusos orquestados por una sección autónoma y secreta de la policía sueca.
Como siempre que acabo un libro me atrapa una especie de sensación de horfandad que, rápidamente, es sustituida por un nuevo vástago, en este caso me he decidido por ‘El alma de la ciudad’ de Jesús Sánchez Adalid, autor del que quería leer algo y que mi cuñada, Susana, me ha prestó hace tiempo. Ya veremos…
