Debía tener más o menos ocho o nueve años cuando empezé a eso de jugar al fútbol sala con el colegio. Recuerdo que la categoría se llamaba Benjamín y eramos unos cuantos chavales corriendo todos detrás de la pelota. Ya un poco más tarde, con, supongo, alrededor de doce años me pasé al fútbol grande, es decir, en campo grande y de esa época es la foto. Era el equipo del colegio Nazaret de Cáceres donde estudiabamos todos los que estamos en la foto. Fijándome en la misma, observo que hay tres o cuatro a los que les he perdido la pista pero los demás, más o menos, están localizados y de vez en cuando, si nos encontramos, nos seguimos pegando alguna charla cortita. Además, también está Sergio con el que seguimos autofustigándonos el uno al otro desde los dos años de edad.

Alineación: De pie: Maese (entrenador), Jorge Marín (portero barrilete), Luis Javier Tello (ante todo seriedad), Chesco (el Vaquilla en sus años mozos), Marcos Frades ‘el grillo’ (muy importante la cinta para que no se le meta el pelo en los ojos), Meneses (vaya cabezón), Sergio (cara de cabroncete desde siempre), Fernando Galindo (el bote, el bote, Galindo), Moisés Corchero (como mandan los cánones), Domingo Camello (Cabuvy).
Agachados: Victor Manuel (ahora mide dos metros y pico), Javier Sanz (menos mal que cerró la boca), Casimiro (no me lo empujéis que lo desgraciais), Juanito Álvarez ‘el chulo’ (melenas terror de las nenas), y los dos que quedan no me acuerdo ni del nombre pero la cara lo dice todo.