Como siempre que cae un libro entre mis manos, ha sido un verdadero placer disfrutar de ‘La Mano de Fátima’, segundo libro de Ildefonso Falcones que narra la historia de Hernando, un joven atrapado entre dos religiones y dos amores, en busca de su libertad y la de su pueblo, en la Andalucía del siglo XVI. El autor repasa unos trascendentes sucesos históricos donde la clara narrativa en ningún momento disimula la crudeza de los sucesos con personajes muy bien desarrollados y que movidos por la necesidad y las emociones dan forma a un interesante argumento.
Esta vez mientras leía ‘La Mano de Fátima’ he viajado al paisaje de las Alpujarras granadinas en la que los moriscos sobreviven gracias a su duro esfuerzo a pesar de los continuos obstáculos que les imponen los cristianos viejos, he disfrutado de Córdoba (la capital del mundo Occidental en la época califal) y el “encanto” de unos tiempos, en los que los moriscos eran obligados a tener como vecinos a ambos lados a cristianos para que fueran adquiriendo sus costumbres he viajado a Valencia, a Berbería…
Novela muy bien documentada (casi, casi puede tildarse de novela histórica) que, literalmente, me enganchó con una lectura ágil, no barroca aunque, bajo mi opinión, Ildefonso Falcones no supera el éxito que cosechó con su primera novela, “La Catedral del Mar”.
Recomendable

