29 de julio de 2011
Con toda la intención del mundo había dejado para el último día de estancia en Ibiza la, según algunos, mágica Cala D´Hort. Cala D´Hort es una playa de arena bella y estrecha, desde la que se puede disfrutar de las vistas sobre la isla misteriosa de Es Vedrà, la cual, sólo a unos cientos de metros de la orilla, se erige sobre el mar que la rodea. Esta mole es el centro de numerosas leyendas, y según algunas personas, que se autodenominan sensitivos, desprende una fuerte energía magnética, con la cual intentan explicar los sucesos inexplicables, dándole a este peñasco un sentido mágico y enigmático, siendo referente para muchas personas que visitan la isla y creen sentir algo extraño. De hecho, si leéis un poco sobre el tema, hay muchos testigos que afirman haber vivido fenómenos extraños cerca del lugar, tales como avistamientos de objetos no identificados, extrañas luces que entran y salen del agua sin poder otorgarles ningún significado racional, o, incluso, extraños sonidos provenientes del fondo marino. Incluso algunos pescadores e isleños que conocen bien aquellas aguas, han reconocido que, ciertos días navegando por la zona, han visto objetos extraños pasar por debajo de sus embarcaciones, los más escépticos podrían pensar que se tratase de delfines o alguna especie de animal marino que viviese por aquella zona, pero estos isleños conocen muy bien la zona y la fauna que por allí habita, y les es bastante fácil diferenciar a estos animales, lo cual descartaría prácticamente por completo que fuese cualquier tipo de animal común en la zona, esto ha ayudado a muchas personas creer que bajo esas aguas próximas al islote existe una base OVNI. Es Vedrá también es conocido por formar parte del llamado triangulo del silencio, una especie de triángulo de las Bermudas, pero mucho más cerca de nosotros. Simplemente son curiosidades y el que quiera creer… pues que crea!!

Cala D`Hort
Después de pasar la mañana en Cala D´Hort decidimos hacer una rápida visita a la famosa Cala Jondal, cala de cantos rodeada de pinos y acantilados, muy popular entre los yates. Cala Jondal es, ahora mismo, una de las playas de moda y hay una selección fabulosa de restaurantes muy apreciados entre los ricos y famosos además de entre los ibicencos y turistas. Muchos restaurantes (como por ejemplo el restaurante Tropicana) ofrecen servicios con zodiac (conducen una lancha hasta los fabulosos yates anclados en la bahía y transportan a la gente a comer en sus restaurantes e, incluso, llevan bebidas directamente hasta los barcos).

Cala Jondal
Tras un rápido vistazo a la ‘pija’ Cala Jondal decidimos en un santiamén volver a comer al restaurante S’Espartar que tanto nos gustó el día anterior. Esta vez nos decantamos por una estupenda ensalada S’Espartar y una paella de carne y pescado que, como el día anterior, fuimos incapaces de terminar.

Mary Jo en el restaurante S’Espartar
Por la tarde, después de una confortable siesta, decidimos dejar aparcadito el coche de alquiler y disfrutar, nuevamente pero esta vez con sol, del barrio antiguo de Ibiza que recorrimos durante toda la tarde.

Barrio antiguo de Ibiza
Después de tomarnos un par de cañas en el café Mar y Sol decidimos volver a cenar la última noche en el lugar dónde cenamos la primera, es decir, en el Café Mariano dond degustamos otra ensalada y un secreto ibérico.

Vista desde la muralla
Pues esto ha sido todo… bonita un isla de Ibiza en la que puedes encontrar fiesta, relax, cultura, etc… a partes iguales. Increible la playas de Formentera (a partir de aquí consideraré gilipollas a todo aquel que cruce el charco, únicamente, para disfrutar de playas blancas y aguas cristalinas teniendo a tiro de piedra una isla como Formentera). Por último, es una gozada dejar Ibiza a las doce de la mañana y estar en Cáceres a las tres de la tarde. Lo del aeropuerto de Badajoz habría que fomentarlo en la medida de lo posible porque es una comodidad increible.

Con el puerto de Ibiza al fondo.

