Como este año ha habido ‘algo’ de cambio de planes para el verano hemos aprovechado una oferta de última hora del Hotel Oasis Atalaya de Conil, al que hemos solido ir los últimos años, y hemos pasado cuatro días disfrutando de la playa de la Fontanilla, el atún rojo, los mojitos, las papas aliñadas, los chiringuitos, el Jacaranda, La Tertulia y demás.

Tumbonas y sombrillas en la playa de la Fontanilla
Se ha notado que este año hemos ido a finales de junio y, además, no ha coincidido con fin de semana porque la aglomeración no era tan agobiante como otros años aunque había bastante más gente de lo que yo me esperaba.

Mary Jo en la playa de la Fontanilla
Con el tiempo parece que hemos tenido suerte porque cuando coincidíamos con alguna televisión veíamos con asombro cómo por Cáceres marcaban 40º mientras que en Conil estábamos rondando los 30º

En una tumbona
Por lo demás, poca cosa que reseñar… en general era levantarnos a la hora que abríamos la pestaña, desayunar en la terraza de la habitación, bajar a la playa, ir al chiringuito a tomar unas cervezas y comer de pinchos y medias raciones, siestecita, bajar a la playa de nuevo, ducharnos, salir a cenar a algún restaurante en el que el pescado tuviera buena pinta y luego algún mojito o cerveza en los garitos típicos.

Mary Jo en el chiringuito Casa Diego
Excepto un día que no regresamos a la siesta aprovechando que habíamos cogido tumbonas y sombrillas y otro que nos fuimos por la mañana al centro para ver una exposición de pintura de Enrique Banda y comer por el centro, los demás fueron calcados a lo reseñado.

Puesta de sol en La Fontanilla
