Hacía unos minutos que la tierra había temblado de forma considerable, incluso se habían caído algunos de los platos que estaban apilados al borde de la encimera. Toñi, tras el susto inicial, siguió con su idea de salir al parque para que Sergio y Salva, sus hijos, pudieran jugar durante un tiempo antes de regresar a casa para bañarlos, darles la cena y acostarlos tal y como hacía todos y cada uno de los días desde el nacimiento del mayor de ellos.
Ya en la calle, Toñi apenas había recorrido unos metros desde el portal de su casa cuando se dio cuenta de que no había bajado las botellas de agua con las que se refrescaban los pequeños en mitad de sus juegos y decidió darse la vuelta pero, justo en ese momento, la tierra volvió a temblar aunque esta vez de forma más agresiva. Tanta fue la violencia de la sacudida que pudo escuchar claramente cómo los cimientos de un edificio cercano se resquebrajaban y las tres plantas del mismo, literalmente, se les venía encima. Toñi ni tan siquiera tuvo tiempo para reaccionar e intentar evitar los cascotes que empezaban a caer a su alrededor y al de sus hijos pero, instintivamente, cogió a Sergio y Salva y se echó encima de ellos en un intento de protegerlos.
Pasaron unos interminables minutos hasta que los servicios de rescate llegaron hasta el lugar en el que Toñi y sus hijos se encontraban, literalmente, enterrados bajo los cascotes del edificio derrumbado. Los gritos y llantos desconsolados de Sergio y Salva habían alertado a bomberos y vecinos que, lo más rápido posible, rescataron a los hijos pero, desgraciadamente, por Toñi no pudieron hacer nada. Había fallecido por el impacto de los cascotes del edificio derrumbado pero su muerte no fue en vano. En una muestra postrera de amor infinito dio su vida por proteger la de sus hijos. No hay muestra de amor más grande, dar la vida por alguien a quien amas. Toñi pasó en un momento, por decisión propia y grandeza personal, de ser un ama de casa anónima a tener nombre y apellidos reconocidos en todo Lorca, a mostrar al mundo entero qué es el amor verdadero y, si España no fuera un putiferio, sería reconocida por todos los españoles y su historia de amor nos mostraría aquello que realmente importa en esta vida.
Toñi Sánchez tenía mi misma edad y, ¿quién sabe?, quizás en un futuro Sergio y Salva interesándose por la vida de su madre, lean esta entrada de mi blog. Sentiros orgullosos. Vuestra madre enseñó al mundo entero qué significa AMOR.


Es una historia conmovedora que no conocía. He seguido muy de pasada las noticias en las últimas semanas, y del desastre de Lorca a penas sabía la fecha y el número de fallecidos. Me ha gustado tu homenaje y me he tomado la libertad de hacerme eco.