Ya tenía ganas de leer algo de Jesús Sánchez Adalid debido a algunas críticas buenas que había leído y, por qué no decirlo, porque ejerce, en la actualidad, de cura en un pueblo extremeño (Alange) y me llamaba la atención este hecho.
Finalmente no es que me decantara por ‘El alma de la ciudad‘ (Premio de Novela Fernando Lara 2007) por un motivo concreto si no, más bien, porque vino a mis manos prestado pero el caso es que me ha gustado y eso que el género de novela histórica no es mi fuerte porque suelen tener muchos personajes, datos y fechas y, al final, me suelo volver tarumba con tanta gente metida en el ajo.
‘El alma de la ciudad‘ trata sobre la vida de un sacerdote que hace el Camino de Santiago junto a tres personas más y a los que les va contado su vida y los motivos que le han llevado a hacer de peregrino en una época, la medieval, en la que hacer el camino de Santiago era jugarse el pellejo con los salteadores y no saber ni qué, ni dónde, ni cuándo ibas a meterte algo sólido al gaznate.
Mientras van recorriendo el camino Blasco Jiménez, el protagonista, comienza a contarles, como parte de la expiación de sus pecados, los muchos desmanes que ha cometido, comenzando su historia por la niñez cuando era un chaval de una familia muy pobre, siempre en la calle buscándose la vida para poder comer algo. Blasco es un ser complejo, capaz de lo mejor y de lo peor, su mal es su tendencia a dejarse seducir por los goces de este mundo, que le llevará en muchas ocasiones a traicionar sus ideales y a perder todo lo conseguido en su vida.
Una cosa que me ha parecido muy interesante es que parte de la trama del libro en la que Blasco Ibañez narra sus peripecias transcurren en la Extremadura medieval y, más concretamente, entre Plasencia (inicialmente llamada Ambrosía y luego Placencia) y Coria.
Muy interesante, asímismo, las páginas finales del libro en la que, el autor dedica a describirnos el contexto histórico en el que se desarrolla la historia de Blasco Ibañez, como por ejemplo, cómo era Ávila a finales del siglo XII, la fundación de Ambrosía, Plasencia y su privilegio fundacional, la repoblación de Plasencia, la campaña militar de Alfonso VII en la baja Extremadura, Plasencia como sede episcopal, el desastre de Alarcos, la victoria de las Navas de Tolosa, etc.
