29 de agosto de 2010
Cuatro de la mañana, puntual, Miklos nos esperaba en el hall y nos dejaba, media hora más tarde, en el aeropuerto de Budapest. Con más sueño que fuerzas desayunamos y embarcamos en el avión.
A las ocho y media de la mañana, después de un vuelo de un par de horas y media, ya nos encontrábamos en la terminal 1 del aeropuerto de El Prat de Barcelona y, después de recoger las maletas, mientras buscábamos el autobús gratuito que nos llevara a la Terminal 1, vimos descender de un autobús a la plantilla del FC Barcelona (que iba a Santander a jugar el primer partido de liga) al completo. A Mary Jo le hubiera gustado ver a Guardiola aunque se quedó más tranquila cuando vio a Gerard Piqué a menos de medio metro porque, lo que es ver a Messi le costó lo suyo ya que, al estar rodeado de niños pidiéndole un autógrafo, no se le distinguía debido a su estatura, similar a la de ellos.

En un chiringuito de la Barceloneta
Tras dejar las maletas en la consigna de la Terminal 1, nuevamente a través del aerobús, regresamos a Barcelona ya que el vuelo hasta Badajoz no salía hasta las seis de la tarde y no era plan de estar en el aeropuerto esperando diez horas a que saliera el avión.

Barrio Gótico
Mary Jo tenía la intención de ir a comprar algunas cosillas pero, ya una vez en Plaza de Cataluña, nos dimos cuenta de que era domingo y estaba todo cerrado así que nos fuimos, a través del Barrio Gótico, al Puerto y, luego, a tomar una cerveza cara de cojones (ainnns otra vez en España) en un chiringuito de la playa de la Barceloneta.

Mary Jo en el Paseo Marítimo
Para comer algo decidimos volver a Casa Etxea y sus pinchos para repetir el pincho de tortilla y el de pimientos rellenos de bacalao, aparte de probar uno de butifarra que no nos gustó tanto.

Barrio gótico
Tras la comida vuelta al aeropuerto y tras una hora y diez minutos de vuelo ya estábamos en Badajoz. Ya sólo quedaba un poquito de carretera hasta Cáceres para finalizar las vacaciones de este año.

He estado leyendo tus post vacacionales… ¡Qué envidia me das bellaco!