
Después del bodorrio y a toda prisa nos fuimos para la plaza de toros de Badajoz. Puntual, a las 22’00h empezaban los primeros acordes de ‘Tiramisú de Limón’. A las 00’30h, es decir, dos horas y media después, y tras dos bises espectaculares, cerraba con ‘La del pirata cojo’ y con la abarrotada plaza de toros y sus diez mil personas botando y coreando al unísono del principio al final cada una de sus estrofas. Tiene 61 tacos y seguidores desde los quince hasta los noventa años. Es Joaquín Sabina. Es su bombín. Es su frac. No creo en ningún dios pero, si existe, ayer estaba debajo de un bombín en la plaza de toros de Badajoz. Y sí, mantuvo embelesados a sus diez mil discípulos en el primer contacto con España y su gira “Vinagre y Rosas”.


Genial, como no podía ser menos!!!