Hace algunos días recibí de Miriam alguna de las fotos que nos hicimos en Perales ya que a mi se me olvidó llevar la cámara. Es cierto que han pasado ya unos días y que esta entrada, hoy por hoy, está obsoleta pero no he podido evitar publicar, aunque solo sea eso, las fotos del evento.
Esta última vez, por unas cosas o por otras, únicamente hemos ido cuatro a Perales (¡qué tiempo aquellos en los que teníamos que dormir tres en una cama de noventa!
) pero, ciertamente, nos lo hemos pasado de PM y yo, la verdad, estoy deseando repetir porque, entre pitos y flautas, te gastas más cualquier día que salgas por Cáceres que en un fin de semana allí.

Por la noche, tras ponernos, literalmente, hasta arriba de cenar, pusimos música y comenzamos a divagar entre temas y chistes variados.

Como corresponde a una noche como esa hubo disfraces de muerte (o algo parecido) sin que lo supieran algunos de los allí presentes por lo que, en un principio, hubo caras de miedo ya que, entre la noche cerrada y alumbrados únicamente con la luz de la luna llena, no se esperaban la aparición de semejante espantapájaros.

La ¿muerte? hizo de las suyas e intentó captar almas para llevárselas consigo.

Menos mal que, algo tarde, apareció la media naranja de la ¿muerte? y calmó los ánimos.

Normalmente tras la tempestad viene la calma, en este caso, tras la calma volvió la tempestad.

Al día siguiente, nos metimos entre pecho y espalda una barbacoa que no se la salta un gitano.
Por cierto, aviso para navegantes: hay algunas fotos tomadas con mi móvil del día siguiente a la fiesta de Halloween. Queda tan solo un fin de semana para que se hagan públicas en este mismo blog en el caso de que no se cumpla lo pactado. El que quiera entender que arree…

Ni avisos,ni pactos,ni leches,exigo la publicación inmediata de dichas fotos que a mi no me ofreciste nunca ningun pacto y luego he sido humillado repetidamente en este jodido blog.Lo dicho publicación¡¡YA!!