Este primer fin de semana de julio hemos estado en Perales del Puerto pegándonos unos chapuzones en la piscina y disfrutando del sol todo lo que hemos podido.

Como la cosa no está para que los niños pasen la noche en una casa que tiene la música a todo trapo hasta las siete de la mañana pues sólamente fuimos siete personas. Miriam, Encarna, Mary Jo, Sergio, Miguel Ángel, Barquero y yo. El sábado nos dignaron con su presencia y pasaron el día entero Diego y Montaña junto con Marta y el domingo vinieron Ferny y Chus junto con Sofía.


Ya por la noche y como podéis ver en los dos vídeos de debajo a Sergio se le metió el diablo en el cuerpo y, así, con el diablo, un megáfono que se sacó de la manga y que fue el juguete del fin de semana y un poquito de Brugal nos deleitó con una mosca que más bien parecía moscón. Incluso se le llegó a escapar algún que otro morreillo, ¿qué, qué no?? Los vídeos como son de móvil no tienen mucha calidad pero se intuye lo que se debe intuir.
¡¡¡Tela, tela, telita, tela!!!

Chesco ese amigo tuyo con poco pelo es la reencarnación del maligno. ¿Pero qué carajos hace con un altavoz electrónico dentro de una casa rural? ¿Eso es que lo había premeditado seguro!
P.D. No olvides presentármelo que nos íbamos a llevar bien. Sex & Drug & Rock’n'roll