
Según leo en realtechnews.com, Wikileaks ha sido cerrado por la Corte de Estados Unidos.
Wikileaks se creó para denunciar las injusticias en los países con regímenes opresores (principalmente de Asia, la antigua Unión Soviética, el África Subsahariana y Oriente Medio) y conductas poco éticas en aquellos países occidentales en los que se den las mismas. El software permitía la denuncia bajo anonimato y, en unos cuantos meses, se había recogido por encima del millón de documentos de denuncia.
Ahora, un Tribunal de California ha ordenado borrar todas las entradas DNS para el dominio por lo que el sitio sigue estando allí y sigue siendo accesible a través de IP tal y como puedes comprobar si pinchas aquí. La sentencia emitida por el Tribunal californiano se funda en una denuncia presentada por el banco suizo Julius Baer a tenor de unos documentos publicados en Wikileaks por Rudolf Elmer (¿dónde está el anonimato?
), ex-vicepresidente de un banco de las Islas Caimán involucrado en las operaciones, que, supuestamente, reveló que dicho banco estaba relacionado con el blanqueo de dinero y la evasión de impuestos.
En un comunicado emitido por Wikileaks se refleja que Wikileaks no eliminará los documentos por propia voluntad y que no se sorprenden de lo ocurrido aunque esperaban que el sitio fuera cerrado por denuncias de fuerzas políticas y no por denuncia de una corporación.
La pregunta que ahora surge es: ¿hasta dónde llega el secreto documental (aunque se trate de, supuestamente, prácticas fraudulentas) y hasta dónde la libre circulación de documentos en internet? A mi entender, nuevamente un juez ha pretendido poner puertas al campo y, como está demostrado, eso es imposible.
