Me he quedado flipado al leer esta noticia que publican en El Periódico Extremadura. Hay que ser muy hijo de la gran puta para reclamar 20.000 por los desperfectos que sufrió su flamante Audi A8 a los padres de un ciclista que atropelló cuando el muy cabrón iba a 173,90 Km/h por una carretera cuyo límite de velocidad máxima marcaba 90 Km/h y, además, por si fuera poco, el mamón este, iba bebido, es decir, superaba la tasa de alcohol permitida.
Yo le daba 20.000 patadas en los cojones. Una pena que para este cabrón no exista la justicia retroactiva porque si lo hubiera hecho ahora se iría de patitas a la puta trena.
De todas formas, ahora lo que más miedo me da es la sentencia del juez… y si no al tiempo!

Pues sí, un verdadero hijo de putilla.